Let Them la adolescencia

Let Them la adolescencia cuando dejas de perseguir a tu adolescente… y empieza a acercarse.

Durante mucho tiempo creí que, si encontraba las palabras adecuadas, mi adolescente acabaría contándome lo que le pasaba.
Pensaba que hablar era la puerta.
Que preguntar era acompañar.
Que insistir era cuidar.

Hasta que entendí que, para ellos, muchas veces, el silencio también es una forma de hablar.

Ahí fue cuando conocí la teoría del Let Them, popularizada por Mel Robbins, y algo dentro de mí encajó. No como una técnica, ni como una estrategia educativa, sino como una manera distinta de estar.


Let Them no va de rendirse como madre

Va de dejar de invadir.

Let Them significa:

  • Déjales estar callados.
  • Déjales no saber aún qué sienten.
  • Déjales confundirse.
  • Déjales no tener respuestas claras.

No porque no te importen, sino porque su proceso no necesita tu presión.


Cuando preguntas demasiado, el mensaje que reciben no es el que crees

Desde nuestra mirada adulta, preguntar es interés.
Desde la suya, a veces, es interrogatorio.

No porque no confíen en ti, sino porque:

  • todavía no han ordenado lo que sienten,
  • no saben cómo ponerlo en palabras,
  • o simplemente no quieren hablar en ese momento.

Y ese “momento” no se puede forzar.


Let Them en la crianza consciente es esto

Es sentarte en el sofá, compartir espacio, y no exigir conversación.
Es escuchar una respuesta corta sin pedir ampliación.
Es aceptar un “no sé” como respuesta válida.
Es permitir que se vayan a su habitación sin sentir que has fallado.

Y, sobre todo, es no tomártelo como algo personal.


El error que cometemos muchas madres (con buena intención)

Creer que, si no hablan, algo estamos haciendo mal.

No siempre.
A veces lo que más necesitan es:

  • saber que estás ahí,
  • sentir que no tienen que rendir cuentas emocionales,
  • comprobar que pueden volver cuando quieran.

Cuando un adolescente siente que no le persigues, baja la guardia.


Aquí viene la parte que casi nadie explica: Let Me

Mientras tú les dejas…

Let me:

  • me calmo,
  • no me anticipo,
  • no relleno silencios,
  • no saco conclusiones,
  • no dramatizo el proceso.

Esta parte es la más difícil, porque implica gestionar tu propia ansiedad como madre.


Algo que he aprendido con los años

Los adolescentes no necesitan que les digamos qué hacer.
Necesitan un espacio donde puedan escucharse a sí mismos.

Y eso solo ocurre cuando no sienten que tienen que defenderse.


El día que hablan, no es casualidad

Hablan:

  • cuando sienten seguridad,
  • cuando no temen juicios,
  • cuando saben que no habrá sermón,
  • cuando confían en que no vas a invadir su ritmo.

Y ese día llega antes cuando has sabido esperar.


Let Them no es distancia emocional

Es respeto emocional.

No te desconectas.
No te enfrías.
No te desentiendes.

Simplemente:

eliges estar disponible, no invasiva.


Para ti, que lees esto

Si hoy tu adolescente no habla, no te castigues.
Tal vez lo único que necesita es que confíes en que ya sabe más de lo que parece, aunque aún no sepa explicarlo.

Y cuando llegue, que te encuentre ahí.
Sin reproches.
Sin “ya te lo dije”.
Sin exigencias.

Solo presente.

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